Ése es el título de este último post de mi diario en Notodofilmfest.com. Pero también es el título del último corto que hice en New York con mi cámara de vídeo. Sí, ya estoy de vuelta. Todo vuelve a ser casi normal, pero con mucho trabajo y proyectos que me esperan. Quizás salga algo muy bueno de todo esto. Todo son buenas noticias. Al grano. La última semana en la New York Film Academy fue entera de edición. Finalicé tres cortos que puedo decir que no están nada mal. Del de vídeo ya os hablé la semana anterior. A él pertenece este fotograma en el que aparecen Elisabeth Forero (pedazo de actriz) y Anthony, mi compañero de cuarto, al que al final le debo mucho. No solo no me mangó cosas, sino que hicimos muy buenas migas. Tengo muchas ganas de estrenar este corto. A ver si me lo cogen en el Festival de Cine de Gijón (hay una sección de vídeo para la gente de Asturias).
Los otros dos cortos son en blanco y negro y en cine, pero como rodábamos en “reversal film” en vez de “en negativo” pues no tengo copia en celuloide, pero vamos, que me da igual. El primero es un pequeño documental sobre el hombre/animal Snakes & Rats, es una versión del que había hecho la primera semana pero con más planos (que le hacían falta a la historia). No esta mal, pero estoy más contento con Shit Machine, un corto experimental que tiene banda sonora original de JavierGarcía (del grupo NOVOZ), se curró la música de una semana para otra y me la envió por e-mail a USA. Da gusto trabajar con tu gente desde otro país, es como si te sintieras muy acompañado por los talentos con los que estas acostumbrado a trabajar. Este corto lo rodé sin permisos, a lo zorro y “cámara en mano” en Times Square, y tiene un ambiente y look totalmente diferentes a todos mis trabajos anteriores, aunque es muy de mi estilo en el fondo: un corto denuncia que habla de lo mal que trata nuestra civilización a la naturaleza, debido al consumismo… Jajaja. Joder. ¿Ya me estoy vendiendo? No puedo evitarlo.
Esta última semana, aparte de editar aproveché para comprar regalos a la peña. El penúltimo día me fui a Chinatown a comprar falsificaciones de bolsos de mujer, 6 camisetas por 10 dólares y esas cosas. Hacia mucho calor y, por ese motivo, las cerezas que veis en la foto cobraban mucho valor para mí. El SABOR es una cosa muy difícil de explicar. Comer esas cerezas era como correrse, se deshacían en la boca con la presión justa de los dientes, ni verdes ni maduras, frías, redondas, jugosas, rojas…Tenía mucha sed, la boca salada, el sudor en la nuca, aquellos chinos llevándome a sus garitos en la quinta planta sin ascensor… La foto la hice en la calle, tirado al ras. Quería enseñaros este momento y me acordé del DIARIO. Lo supe cuando probé la primera de las cerezas, estaban RIQUÍSIMAS. Me dije: Qué se enteren de lo que disfruto con esta pijada.
Ese día ya había revendido mi bicicleta perdiendo 100 dólares en la operación, así que me movía en metro. Conseguí hacer otra foto que me encanta con el móvil. Es ésta de la niña. Justo cuando pulsaba el botón de la cámara me di cuenta… coño, la camiseta, el desconchón de la pared, el hombre de detrás, el color de la pared y de las luces del metro de NY… joder, no sé, quizás me esté pasando pero creo que esta foto es la mejor de todas las que hice. Muestra New York. Aquí lo nuevo se mezcla con lo viejo y te das cuenta cuando paseas y no buscas… son pequeños detalles que la mayoría de las veces pasan desapercibidos… mierda… estoy divagando. Me encanta la foto, ya está.
Total, que desde Chinatown me fui a la parada de Times Square y, ¿a que no sabéis qué? ¡Me hice una foto saliendo en la mítica pantalla! Ahí está también. Quería hacer de turista. Hoy era un turista como esos millones de gentes de cientos de países diferentes que cada semana entran y salen de aquí. Me encanta Manhattan. La gente es muy abierta, muchos vienen solos, sobre todo los estudiantes y la peña que viene a currar. Enseguida encuentras con quien hablar, nadie tiene nada que perder, y sí mucho que ganar, así que la gente es amable con todo el mundo. Algún día volveré a NY con calma. Con algún proyecto, con amiguetes y con la gente que quiero para enseñarles cosas y los sitios donde estuve.
Pero también estoy muy bien en mi Gijón del alma. Todo está como cuando me marché. Hoy llueve mucho, no hay olas y el verano está a la vuelta de la esquina, voy a darle caña hasta que sangre. En resumen, todo esto ha sido una experiencia inolvidable desde septiembre hasta hoy. Desde que empecé a hacer mi primer corto notodero hasta que acabé el décimo. Desde que vi como tenía tres finalistas, como estaba nominado con dos en la fiesta, el premio, la prensa, radio, televisiones, el viaje a Nueva York con todas las aventuras, el curso de cine (donde aprendí muchísimo mas de lo que creía) y… Ah, adelgacé mucho, por lo menos 7 kilos. Mucha gente me dice que estoy desmejorado, pero hoy ya fui a casa de mi madre a comer y me puse como un cerdo. Qué ricas están las sardinas del Cantábrico.
Aunque no todo va a ser bueno. La tipa donde me quedaba, la dueña del apartamento o quien lo gestionaba se quedó con mis 250 dólares de señal. A ver cómo me arreglo para hacerme con ellos de nuevo. La muy hijadeputa me dejó tirado el ultimo día y tuve que darles las llaves a 3 coreanas que durmieron en el apartamento esa noche (yo me fui a la salita). Para más INRI, había quedado con uno de los de mi clase que se llama Rylan para compartir taxi hasta el aeropuerto. El tipo es el ayudante del director de los conciertos de los Rolling Stones y se iba para Italia de gira el mismo día. Así que habíamos quedado de 2 a 3 de la tarde. Sí, una hora sin llaves, ni dólares, en la calle bajo un sol de justicia esperando a que llegase Rylan. Me dejó colgao. Pero me invitó al concierto que darán en Valladolid. Le costaba muchísimo decir Valladolid en inglés.
Total, que al final tuve que negociar con un taxista para que me cogiera euros por dólares, y él encantado, claro. Resultó ser un tipo con el que tuve una profundísima conversación. Acabó llamando a su novia para pedirle perdón y amigarse después de que yo le hiciera un lavado de cerebro tipo hay que ser feliz y no preocuparse por tonterías. El tío es de Túnez y su manera de entender las relaciones con las mujeres, muy diferente a la mía. Estaba tan encantado conmigo que, al llegar al aeropuerto, nos abrazamos. Quizás me abrazaba porque 50 euros eran mucho dinero o porque se había amigado con su novia, no sé. Aún me quedan dudas pero su cara estaba resplandeciente. No doy más el coñazo.
Id preparando cortos y mejorando vuestro inglés, que me ha dicho un pajarito que habrá siguiente edición de Notodofilmfest.com y vosotros podríais estar escribiendo este diario el año que viene. Yo intentaré ganar un segundo premio. Besitos y hasta pronto.
Semana 3
Antes de antes de ayer caté los suburbios de Brookling con mi colega Abdiel. Equipo de cine: 5.000 dólares. Mi equipo de video: 3.000. Subway to Brooklyn con dos negratas, vídeo de rap, peligro, lejos, perdido, lluvia, calor, mal rollete, subir a casa de negratas, olor a pollo frito requemado, arroz, maíz, agua de grifo en vaso de plástico imitando a vaso de cristal, luces, cámara, acción, making of, gritos, música, radiocassette de 20 dólares reproduciendo el tema de los rappers, miniestudio casero, ordenadores, teclado, negra que se asoma para que cerremos la boca, cadenas de oro, sudor, se jode la batería de la cámara de cine, vuelta a la escuela, mas subway, vuelta a Brooklyn, negratas otra vez, calle, escondiéndonos de la poli, COPS, COPS, gritos del negro, almacenes de transporte de mercancías, camiones grandotes, zona industrial, chinos cosiendo en fábricas con cristales rotos, parque, basket, lluvia, videoclubs que no quieren que grabemos dentro, action, fuck you, gestos obscenos con los dedos, you know what I mean?
Solo se le ocurre a Adbiel decirles a dos tipos raperos, con medias en la cabeza a modo de gorro y colgantes de oro hasta los huevos, que les hace un videoclip. Les conoció en McDonalds, así que ellos encantados. Me meto en el metro con esa gente, sin saber a dónde vamos y con todo el equipo en las maletas. Teníamos una pinta de pardillos... dios... estos tipos deben de estar muy interesados en el vídeo que les hicimos porque nos dejaron volver vivos. Hasta nos hicimos amigos de ellos. Qué coño... creo que en 8 horas es imposible haber vivido tanto y tan nuevo como lo que viví esta tarde-noche.
Aquí uno se apunta a todo sin pensarlo dos veces. Te sobra tiempo cuando no estás en la escuela y como sabes que te largas en dos semanas enseguida intimas con todo el mundo. No hay nada que perder (en este caso sí lo había) pero bueno, hay que soltarse. Total, que de estar con unos tíos con pinta de chungos de la hostia pasamos a hacernos colegas de los raperos de Brookling con nuevo disco.
Del de Indostán al que le íbamos a hacer los 7 vídeos en dos días nunca más se supo. No volvió por la escuela, pero la vida y sus vueltas me llevaron a padecer y disfrutar una de las mejores experiencias de mi vida. Tengo en mi cinta de vídeo el making of más surrealista que jamás se haya hecho de un vídeo de rap. Jajaja. Os vais a partir el culo cuando lo veáis. Representa a la perfección todo lo que quería explicaros al principio con esas palabras sueltas. Cuando lo ordene en mi computer y lo edite, lo enviaré aquí, a Notodofilmfest.com, a ver si quieren ponerlo, o ¡qué coño!... quizás lo envíe como corto para la siguiente edición.
El momento cumbre fue cuando Abdiel y yo sentados en la mesa (hechos polvo después de tantas horas) compartíamos las zancas de pollo, el maíz y ketchup con esos dos desconocidos. El negro más grandote (que era el dueño de la casa) nos dijo que si no nos comíamos todo el pollo su mujer se rebotaría... Así que con aquel calor que hacía en aquella casa, nos comimos las zancas en platos de diferentes colores. La cocina se convertiría en el nuevo set.
Le coloque el micro inalámbrico al cantante y todo fluía de nuevo. Con tanto trajín al final se soltaron con nosotros... Nos hicimos muy colegas, nos regalaron sus camisetas sudadas, la mía me queda 8 tallas más grande. A cambio, les prometimos hacer algo bonito con todo aquello. Algo que les ayudara a darse a conocer en el extranjero y que les lleve de gira por el mundo rapeando, que es lo que quieren. No sé si eso llegó a oírlo la negra, que era en realidad quien llevaba los pantalones de la casa. La tía no decía ni mu, ni siquiera asomaba el cuerpo entero por la puerta, pero una mirada bastaba para acojonar al rapero mas poser del universo y, por supuesto, a Abdiel y a mi. Total, que si alguien quiere pagarles el viaje y la comida para que canten en Spain, ellos van a moverse. Por cierto, ¿cómo va la selección de fútbol? ¿Ya estamos en semifinales?
Ayer me acosté a las 4 de la mañana, estábamos acabando el rodaje (la grabación) de mi corto en video aquí en New York. Me traje mi cámara y quería llevar algo medio decente a Spain, para demostrar que yo lo valgo. Bueno, pues estoy muy contento, aún tengo que editarlo, claro... pero la cosa pinta bien.
Conté con una actriz muy buena que lleva 40 y pico cortos grabados y con mi compañero de cuarto (que lleva tres y empezó al mismo tiempo que ella en la escuela). Es un guión que arriesga mucho y más de un tipo (entre ellos, algunos profesores) me aconsejaron que suavizara. Pero PASO de suavizar nada. Aquí la gente es muy clásica, ¡coño! Qué no pasa nada, que es un corto. Si no arriesgamos en los cortos, ¿dónde si no?Cuando lo veáis sé que, al menos, no os dejara indiferentes y los que me conocen saben que odio que alguien diga de un corto mío: pssssss, está bien... pero bah, esperaba algo mas heavy de ti.
Bueno, que estoy muy contento. El profe me dijo que lo hiciera en cine, que estaba aquí para eso, pero es que no me apetece coger de nuevo ese trasto sin sonido. Además, estos actores no hacen ascos a la cámara de vídeo, son de una generación nueva y no hacen distinciones. O quizás era porque el guión les ponía... Es un guión donde podían lucirse bien y, además, les prometí que lo movería por festivales. No me acordé de hacer fotos del rodaje, estaba más pendiente de otras cosas. No obstante, a ver si puedo la semana que viene enviar algún fotograma para que veáis la pinta que tiene.
Me voy a dormir, que estoy que no puedo con el alma. Se os echa de menos. La próxima semana el último capítulo. Ya se acaba este infierno... jajajaja. Es broma, me encanta escribir aquí... byeeeee...
Semana 2
Trabajar en equipo es difícil. Es la lección más importante que estoy aprendiendo aquí. No es por echarme flores, pero veo que manejo la situación perfectamente. Hay que tener picardía, y ayudar a los demás para que luego te ayuden a ti. En la escuela muchos proyectos de corto se quedan mermados porque la gente se devuelve “putadas”. Es como la vida misma, una especie de Gran Hermano del cine. Hay piques, amistades, rebotes, está muy bien todo esto.
Curro MUCHO para que todo vaya rodado (nunca mejor dicho). Me jode un montón discutir, así que prefiero cargar con todo el equipo eléctrico y sudar la tinta china, que decirle a la chica de mi equipo (que luego hará de actriz para mí) que cargue con su parte.
El miércoles apareció un cantante de Indostán con un LP por la escuela. Una especie de David Bisbal mezclado con el prota del anuncio aquel que cantaba delpitadel. Contactó con ABDIEL (el de la foto de los tatoos) para que le hiciera SIETE videos en dos días. Jajaja. Mi colega está muy pillado de pasta, se dejó a su familia (mujer e hija) en Panamá y quiere quedarse aquí a trabajar, así que dijo que sí a todo con tal de conseguirla. El indio me cogió de Director de Fotografía y también quiere que yo salga en sus videos de amores y desamores bailando. Joder... Jajaja. BOLLYWOOD, ¿cuántos espectadores hay ahí? Todo parece un castillo de naipes, apuesto cinco contra uno a que todo se va al carajo. El tío ya llamó a 40 actrices para el casting de "La chica del videoclip".
Mi compañero de habitación (ya os había dicho que está estudiando Acting for Film un año) se pasa el día en el sofá con su ordenador y con la guitarra, es como la cigarra. El jueves volví a casa y había una fiesta montada por todo lo alto... Veinteañeros de mil razas tirados por el salón, colocándose como ratas con rollos blandos... y viendo en internet mi corto No moriré virgen. Les gusta muchísimo ese rollo underground. Como no puedo con ellos, voy a unirme. Así que haremos un microfilm de una peña que está toda drogada en un sofá y de pronto una chica no quiere enrollarse con uno de ellos. Están totalmente encantados con el proyecto, ansiosos de grabar. Y yo también, sé que quedara muy real.
Al atardecer me gusta salir en bici con mi móvil a hacer fotos. Creo que me gusta porque se ve en color. El otro día estuve en el santuario del Skate, en los Brooklyn Banks, debajo del puente. Hay una zona donde se concentran skaters y bikers y le dan muy duro. Se ven muchas hostias contra el suelo.
Echo de menos mi premiere y mi ordenador para hacer cositas, así que quise hacer un fotomontaje mío en el puente de Brooklin. Os envío la foto.
En cuanto a mis cortos en cine... van bien. Siguen sin ser una maravilla pero estoy aprendiendo bastante. TambiÉn actúo en algunos otros. Como son mudos no hay mayor problema, se trata de moverse bien y poner caretos, y eso a mí me gusta. Bueno, no sé si este texto está quedando soso. Estoy en la escuela y hay decenas de personas revoloteando a mi alrededor y haciendo ruido, están entregando los equipos de vuelta del fin de semana y es un barullo que no me permite concentrarme.
En resumen, esto mola. Estoy bien y os quiero mucho. Un besito.
PD: En la próxima entrega os contare cómo va el videoclip con el indio y acerca del corto con los post-adolescentes.
Semana 1
Después de aterrizar en el aeropuerto JFK en Nueva York, con una lluvia torrencial de tres pares de cojones y de noche... llego a MI APARTAMENTO en una van ilegal compartida con otras 4 personas. Es un piso superantiguo de esos de madera crujiente y techos altos con ventiladores por doquier. Aunque no hace nada de calor. Tiene dos literas de dos camas cada una y la ventana con escaleras de incendios esta enrejada. Está entre la primera y la segunda avenida, en la calle 13. Muy típico, como en las pelis. Lleno de tiendas de guiris y de locales de comida rápida. Aquí no hay edificios altos. La zona esta mucho mejor de lo que me imaginaba el primer día. Ahora que me he acostumbrado lo veo todo más positivo, pero cuando llegué aquí solo y sin colegas estaba un poco bajao.
Todo cambió al día siguiente cuando llegué a la escuela (New York Film Academy). Sí, joder... ¡por fin! Mucha gente estudiando con las mismas inquietudes. No hay españoles pero sí bastantes personas de la India, de Alemania, de Sudamérica y los que más me llaman la atención son los hijos de los jeques árabes... jajaja. Éstos vienen por un año. Se habla únicamente inglés y tengo algún que otro problema porque, más o menos, se me entiende bien, pero otra cosa es pillar lo que dicen los profesores. Aunque vamos, lo que explican de momento es muy básico. El eje, las luces, los ángulos de camara, la continuidad...
Somos unos 300 alumnos nuevos (video, cine y actores) pero en nuestra clase (4 Weeks Filmmaking Section B) sólo 9. Van rotando los profesores de guión, de técnicas cinematográficas, los que nos enseñan a manejar la cámara de cine... Una arriflex de 16mm que rueda en blanco y negro y mudo. Y hace un ruido... jajaja. Joder... ¡es CINE! Es como coger la cámara de fotos de tu abuelo, cambiarle el rollo y todo eso. Ya sé cómo funciona, lo de medir la luz, todo...
Nos pusieron en grupos de tres (sin poder escoger compañeros). Te enmarronan con la cámara, el trípode y las luces durante el finde y tienes que hacer tu corto y colaborar con el de los otros dos. Somos una americana, un panameño y yo. La americana es superparada y el panameño, un tío muy inquieto con el que salgo por ahí y que se quiere quedar en NY a currar. Son mis actores. Hay que pedir permisos para grabar en todas partes, pero yo lo rodé en el apartamento (aunque se supone que tampoco se puede). Tengo pensado grabar en el puente de Brooklyndestrangis y cámara en mano.
Ya sé que no haré grandes cortos. Aquí no estamos para hacer maravillas, estamos para aprender. El primero de ellos es de un minuto máximo y tres planos. A ver que tal sale. Porque aún no he visto los resultados... Hasta que no revelas en el laboratorio no se sabe si la has cagado o no.
La semana que viene toca edición y grabar el segundo corto, algo más complicado, pero vamos, que los hago con la gorra. El tema del digital es una GRAN ventaja y cada vez me doy cuenta de que el cine y lo GRANDE y pesado es un rollo que no aporta gran cosa. El día que las cámaras de vídeo igualen (y sobrepasen) la calidad de las de cine... se acabó.
Al grano... Paso del metro, me compré una bici que revenderé en la tienda de segunda mano (200 dolares, ¡menuda estafa!) y ayer acabé en medio de una gran fiesta de portorriqueños en el Bronx. Ese barrio no es tan chungo como lo pintan. Aquí todo dios habla español y no he visto malos rollos. Ah, y el miércoles me fui a la orilla del río y había un grupo de tíos bailando una cosa muy rara, entre break dance y baile gay... A ver si grabo un video, creo que es una nueva tendencia, es superamanerado... Como SUPERGAY. Tipo katas de karate pero sacando el culo y moviendo los brazos como si llevaran bolsos de mujer. Muy JEVY.
De repente... ¡UN TIO EN MI APARTAMENTO! Joder, un americano de 20 tacos con una pinta de chungo... No me moló nada dejar la cámara de cine y el trípode en casa mientras yo me iba de paseo. No me gusta este tío, tiene un ojo hinchado y se vino a mi apartamento porque tuvo problemas con otro compañero dos pisos más arriba. Y van... y me lo encaloman a mí. Con lo bien que estaba solo, joder...
En fin... Es lo que tiene. Este apartamento me cuesta $1260 y si quisiera estar yo solo me costaría unos $1900. Pero vamos, no pienso dejar nada a la vista de este tío. Se pasa el día sobando, mientras debería estar en la escuela. Vino para un año a hacer “Acting For Film”. Me largo, a ver si me ha mangado algo este cabrón perezoso... La próxima semana, más aventuras de Jim-box en NY. Ah, y no os preocupéis por mí, aunque como en la calle siempre, no solo tiro de carnaza tipo hamburguesas y perritos, también de zumos de fruta y ensaladas. No creo que engorde demasiado.