Primera Semana

07

septiembre

2008

15:52

Mi primera impresión

Mi primera impresión de NY fue la de una ciudad enorme llena de luces. Nueva York es eso y mucho más, desde luego. Llegué un par de semanas antes de empezar las clases así que tuve tiempo de hacer todas las turistadas posibles: subir al Empire State, ver la Estatua de la Libertad, la zona cero, cruzar el puente de Brooklyn, y sobre todo, andar y recorrer cada uno de estos curiosos barrios: Chinatown, Chelsea , Little Italy…

Cuando empecé las clases ya sabía que mi gran enemigo era mi nivel de inglés -demasiado bajo- así que sólo me entero de la mitad de lo que me dicen… Para vivir, comer y tal no tengo problema porque hay muchos hispanohablantes en el mundo de la hostelería, pero para lo demás las paso un tanto canutas.
Yo, a diferencia de otros ganadores de Notodofimfest, voy a estudiar 4 semanas de animación 3D. Aquí van mis andanzas en la New York Film Academy:
Tras la presentación de la clase en la New York Film Academy de la 17 th, me fui con mis nuevos compañeros a otra clase para hacernos la introducción a animación. Somos 10 cada uno de un sitio: Italia, India, Inglaterra, EEUU… el único que habla español soy yo. Ah! y solo hay una chica.

Había estado preparando un estupendo guión, con su escaleta y su storyboard, muy cuco él, que pensaba vender a mi profesor de animación, cuando me deshinchó el globo porque desde el primer día, impuso las siguientes condiciones:

- 1 único personaje bipedo (esto luego descubrí que se lo salta todo el mundo)
- sin diálogos
- 1 minuto de duración máximo

La verdad es que en ese momento me quedé bastante planchado; en estas 4 semanas vamos a trabajar en un único corto y va a ser tremendamente sencillo, sin diálogos. Al día siguiente tuve una clase de script, básicamente guión, en la Academia de Soho que es donde nos meten a los animadores. El profesor que la daba era inglés y hablaba super rápido, así que pillé lo fundamental, resumiendo: el conflicto, siempre el conflicto. Las siguientes clases han sido trabajar con el ordenador usando Maya, un monstruoso programa de generación 3D. Y digo monstruoso porque es enorme: se puede modelar (construir el personaje), texturizar (añadir texturas, colores, fondos), iluminar, animar… Las grandes productoras tienen gente especializada en una única de estas cuestiones. Así que al principio parece inmenso con toda esa cantidad de menús y submenús que tiene.

La creación del personaje es bastante tediosa, de hecho, ocupa casi la mitad del curso. Ahora entendí el por qué de crear un único personaje. En animación 3D uno construye modelos 3D y luego les da vida en un entorno virtual, es como crear todo un mundo de marionetas con sus hilos y sus uniones entre miembros. Luego hay que dar vida a los personajes: el mayor problema que veo es que el programa no es nada intuitivo, aunque hay varias formas de hacer las cosas uno tiene que aprender a pensar en 3D. No es que tengas que ir por el mundo con unas gafas de color rojo-azul, sino que tienes que decidir por qué polígono básico es mejor empezar o si es mejor crear una curva y rotarla… Por otro lado, dependes por completo del ordenador y de Maya, así que me paso unas 7 horas pegado a un ordenador, que aunque no lo parezca es poco tiempo.

Ya tengo mi nuevo guión para mi único personaje sin diálogos; deberíais de haberme visto presentado mi historia a mis compañeros gesticulando y moviendo las manos, como el vendedor de ataúdes de Monkey Island. La próxima semana haré la presentación de mi storyboard y empezaré a crear mi personaje, hasta ahora estamos trabajando sobre uno genérico para aprender a manejar el programa.

      1 J


Mi vida en Nueva York
Vivo en una residencia de estudiantes en la 96 con la 3ªAavenida, pero siendo sinceros no la recomiendo. Estuve buscando apartamentos en Manhattan durante unas cuantas semanas, me inscribí en el grupo de Google de la academia, pero mi búsqueda resultó infructuosa. Pasaban los días y no tenía sitio donde caerme muerto, por eso escogí la residencia. Está pelada como un huevo, es decir, no hay ná: no hay sabanas, ni mantas, ni almohadas, los armarios no tiene perchas, y las cocinas comunales, no tienen ni un triste plato ni cazo. Las persianas de la habitación dejan pasar la luz de día, así que uno se despierta sobre las 6:30.
El 11 de septiembre fui después de clase a la zona cero, la verdad es que esperaba encontrarme una especie de cabalgata a la americana, pero lo que ví fue bastante recogimiento al lado del museo y de los bomberos, había un cartel con los nombres de los fallecidos y textos de los familiares. La verdad es que se me encogió el corazón: 7 años después el never forget permanece. Vi gente llorando o con los ojos vidriosos… hasta que no fui a la zona cero la primera vez, no pensé en lo que el atentado había afectado a los neoyorkinos. No sólo por ver ese inmenso agujero en reconstrución, sino por darme cuenta de que desde prácticamente todo Nueva York podían verse las torres gemelas, lo que supone que toda la ciudad pudo ver como ardían… terrible. Me he prometido a mi mismo volver a Nueva York cuando hayan construido las cuatro torres nuevas, supuestamente, en el 2012. 

       vallejo en times

Algo que me llame la atención de Nueva York
- El pintarse las uñas, pintarse los nails, como la canción de Macnamara. Hay tropecientos mil sitios donde hacerse la manicura, he visto muchas chicas en el metro con curiosísimos dibujos en las uñas y la mayoría de ellas las llevan perfectas. Creo que las pobres no se pueden rascar a gusto por miedo a partirse una. La próxima semana viene repleta de trabajo si quiero conseguir acabar el corto.

Un Saludo,
Jorge Vallejo de Castro, un cortometrajista perdido en la inmensidad de Nueva York.