Gracia Querejeta, miembro del jurado de JamesonNotodofilmfest, recibe el Premio Águila de Oro

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Gracia Querejeta, una de las directoras más reconocidas de nuestro país y miembro del jurado de la 15ª edición de JamesonNotodofilmfest, ha sido galardonada el pasado 3 de diciembre con el premio Águila de Oro del Festival Internacional de Cortometrajes de Aguilar de Campoo (FICA), Palencia.
No es de extrañar que Gracia reciba este premio en reconocimiento a su carrera. Estamos hablando de 30 años creando historias y nosotros disfrutándolas con ese estilo y sensibilidad que tanto le caracterizan.
Inició su carrera como actriz siendo aún adolescente. Con 16 años, Víctor Erice la eligió, con su buen ojo para descubrir nuevos talentos, para protagonizar El Sur (1983), un título clave de la historia del cine español, al que seguirían trabajos con Felipe Vega (Mientras haya luz), Manuel Gutiérrez-Aragón (Malaventura) o Ken Loach (Tierra y libertad). Su conexión con el director escocés le hizo acompañarlo durante el rodaje de La Canción de Carla, viaje que aprovechó para escribir un libro sobre su experiencia en Nicaragua, y también para conocer al guionista Paul Laverty, con el que mantiene una relación personal y profesional (es guionista de sus últimas películas como directora).
En 1995, y tras un par de cortos, decide que es hora de ponerse tras las cámaras y lo hace con una comedia fresca, llena de energía y con dos actrices -Candela Peña y Silke- en estado de gracia. Así llega Hola, ¿estás sola?, que se presentó en el Festival de Cine de Valladolid y que le valió la nominación a la mejor dirección novel en los Goya.
El éxito le hizo aparcar su carrera como actriz -aunque todavía la veríamos a las órdenes de José Luis Borau en la reivindicable Leo (2000)- y llegarían Flores de otro mundo y, sobre todo Te doy mis ojos. Con esta película ganó nada menos que siete Goyas, incluyendo dirección, guion y película. Del drama seco de los malos tratos a la ligereza de una película de detectives como Mataharis. Y sus colaboraciones con el citado Paul Laverty en dos películas ‘viajeras’ y rodadas fuera de España como También la lluvia (Bolivia) y Katmandú (Nepal) hasta llegar a su último trabajo por el momento, El olivo, estrenado en 2016.
La directora, que ha vuelto al mundo del cortometraje, agradecía el premio reflexionando sobre el formato: “no solo guarda relación con las personas que empiezan en el séptimo arte. Hay muchas directoras y directores con cierta veteranía que regresan al corto y yo tengo la impresión de que, uno de los motivos, es que se trata de una fórmula que nos permite mayor libertad creativa”
Si ya estábamos orgullosísimos de contar con tales miembros del jurado, este tipo de noticias nos alegran aún más.

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